lunes, 24 de abril de 2017

llámalo x

y te observo a ti, tan en silencio, y veo que has conseguido salir del agujero donde tantos estamos encerrados dentro, y pienso en lo afortunado que debes de ser perteneciéndote tanto, a solas pero tan inmensamente tuyo. Y me pregunto si desde ahí arriba me verás igual que a los demás presos, se la respuesta, y por momentos duele un poco menos. Quiero gritarte y negarte lo que tus ojos ven de mi, que no soy esto que muestro y que hay algo más aquí. Pero desde las nubes no eres capaz de oír. 

Así que esperaré en silencio, como llevo tiempo haciendo, esperando que un día estos aviones de papel lleguen al cielo.

domingo, 16 de abril de 2017

Ser humano 

Os observo con recelo y admiración, sois como un cachito de esperanza en la horrible oscuridad, lo único puro que queda, y os estamos matando. Todos nosotros estamos contaminados, manchados  y sucios, y no hablo de la piel, pero os miro a esos ojitos y veo tanta pureza que hace que esto valga la pena. Yo quiero ser como vosotros, pero es tarde para mí, desde hace tanto tiempo... Como para ellos. Es irónico como estropeamos lo único bonito que hay aquí, como maltratamos y despreciamos tachándolo de natural cuando la naturaleza jamás ha sido así. Y os juro que intento que lo vean, que dejen de herir tanto, pero no lo ven, y siento impotencia y se me agota esperanza a la vez. No me cabe en la cabeza como son capaces de no sentir el quitar vida, pero en verdad lo entiendo y cuando lo analizo quiero gritar, porque no soy libre, y que nosotros no tengamos libertad hace que os estemos quitando la vuestra. Y no puedo excusarme del mal que he hecho por intentar enmendarlo ahora.

Intentaré salvar a los que pueda y seguirá sin ser suficiente.

Lo siento.

continuar

Y tú nunca sentiste las balas atravesando mi piel, ni las viste pasar, tampoco oíste el gatillo como diciendo "tendrás que aguantar una vez más". Pero todo lo que he hecho hasta ahora ha sido sostenerme, y hoy estoy de pie. He visto el fin de mi vida transitar por delante a toda velocidad, duró un instante, pero ahora se que quiero continuar.

Hoy he respirado aire fresco, y me siento sana. Se que no durará mucho, pero en este instante solo quiero gritarle a los cuatro vientos que estoy viva. Que quiero seguir con todas mis fuerzas, que despues de vencer esta guerra, podré con cualquier batalla, si este ha sido un amago simplemente y van a venir peores, sacaré fuerzas de donde sea, estaré aquí, permaneceré. Que ahora se que puedo vivir y no tan solo estar sobreviviendo. Que recuperaré todos los cachitos de vida que he estado perdiendo.

No se pueden hablar de malas rachas cuando ha sido tocar fondo. Pero lo bueno de hundirte del todo es que solo te queda la opción de volver a la superficie, y mírame, estoy respirando de nuevo. 

martes, 11 de abril de 2017

Alguien más 

A veces me contabas tus historias de niño, viejas batallas sin espadas, y te acurrucabas en mi, llorando, abriéndote hasta conseguir sentir tus más profundas pesadillas. Y ahora tengo miedo, miedo de que eso de lo que tanto temes, eso que te hiere y te hace volverte indefenso pueda provocártelo yo. Nunca he sido quien de dar lecciones, pero realmente temo que dejes de ver luz en mi y pienses que me he vuelto sombra entre la multitud, esa de la que rehuyes una y otra vez porque piensas que están acabando con todo lo bonito. Como también temo que un día olvides que estuviste contectado a mí yo real, y te confundas con quien le parezco ser al resto, y dejes de mirarme con esos ojos únicos para mirar con los mismos con los que les miras a ellos. Sabes que odio pedirte esto pero por favor, nunca dejes de verme para solo mirarme, porque ese día lo habré perdido todo, me habré perdido a mi.

martes, 4 de abril de 2017

resultado

He estado una semana encerrada.

Quería morir. Estaba muerta.

Hoy he respirado aire fresco,

pero no estoy sana.

Cuatro años me han hecho la zancadilla

y me he caído,

simplemente no era capaz de levantarme.

Lo he hecho

y duele todo.

domingo, 2 de abril de 2017

365 son pocos 

Todos están fuera de aquí, pero yo no puedo salir de la habitación. Les veo cantar y reír, como se miran y conectan, como cuentan historias de mil batallas hechas. Hay una barrera entre estas cuatro paredes y el mundo exterior, no puedo verla pero si sentirla, y me está oprimiendo el pecho, tapándome la respiración. En ocasiones creo escabullirme entre sus puertas y oler aire fresco, estoy presente en cuerpo, pero sigo encerrada aquí. Me he resistido ante un día a día en este limbo personalizado, pero el oxígeno ya no es lo que necesito para respirar y no creo que pueda continuar.


Ya me he cansado de luchar contra algo invisible que nadie ve y piensan que no existe.