domingo, 2 de julio de 2017

Tristan Petel 

Desnuda, ahogándote entre flores marchitas y algodón, has hecho charcos de miel y las abejas reclaman su reina muerta. Te camuflas entre la oscuridad y piensas que ya nadie te observa, pero colapsaste pequeña, y ahora llueven pétalos de las marionetas. Resurges fantasma entre tu propia sombra, en blanco y negro o gris, bailarina sin público, presa sin cadenas, se te está volviendo a descoser la cabeza, igual que lo hicieron tus muñecas. Estás sangrando por la piel, por las venas. Rabia e ira se apoderan, y tú solo sueltas la cuerda. Vomitando tu odio, despidiendo tu condena. Ahora te nacerán alas donde antes solo había pena. Vuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario