miércoles, 3 de mayo de 2017

turbio

Ayer dos mundos chocaron, rompiendo mi limbo en mil pedazos. Siempre sospeché el oscuro secreto de quienes están ahí arriba, en esta pirámide con la que los niños sueñan día a día, pero nunca había estado tan claro. Ahora se que no quiero volar si tengo que cortar alas de corazones inocentes, que no quiero subir al cielo si tengo que tirar a alguien desde el precipicio, que la admiración nunca debe de ser algo físico, porque a veces, solo son disfraces engañosos que ocultan almas vacías. Ese lugar que soñamos todos se convierte en una pesadilla nada más tocarlo. Así que créeme cuando te digo que prefiero quedarme aquí abajo perdida entre la multitud que estar en lo alto y haberme perdido a mi. 

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